Campaña Pro-Seminario

La Campaña Pro-Seminario consiste en realizar una colecta en todas las parroquias de nuestra Arquidiócesis, con el fin de que todos los fieles cooperen y se haga latente en ellos la corresponsabilidad económica para financiar el proceso la formación de futuros sacerdotes, de forma tal que los fondos recaudados van destinados a nuestros los seminarios Diocesanos. Consiguientemente, la campaña se propone crear un ambiente de fraternidad y colaboración, entre los fieles y los seminaristas, puesto que a través de esta campaña, se afianza cada vez más el compromiso de cooperación con las vocaciones de todas las familias y comunidades de nuestra arquidiócesis.

La campaña es dirigida por el Vicario de Pastoral Vocacional y se efectúa anualmente, empezando en el mes de Noviembre y cada parroquia va depositando sus fondos, según vayan terminando. Esto conlleva toda una preparación previa, todos los años se elige un lema o eslogan diferente, de esta manera se promociona y se busca que todo el pueblo de Dios se entusiasme por esta causa. Se hace un trabajo publicitario en los medios de comunicaciones católicos con el objetivo de que todos los feligreses tengan conocimiento de que en ese momento, la Arquidiócesis está llevando a cabo esta acción colaborativa.

Esta campaña se lleva a cabo de la siguiente manera: el arzobispado envía una determinada cantidad de Sobres a cada parroquia para que sean distribuidos a los fieles; a cada parroquia de acuerdo a su posibilidad, se le asigna un estimado de la cuota económica a la que deben alcanzar en su cooperación con esta maravillosa obra sacerdotal. Los fieles aportan según sea su posibilidad, lo que provoca que, año tras año no haya una tasa fija de los ingresos. Así un año puede ser que una parroquia no alcance la meta propuesta, pero el otro año, puede ser que sobrepase las expectativas.

En resumidas cuentas, la campaña pro-seminario, persigue que la feligresía de la arquidiócesis colabore con la formación de próximos sacerdotes, de acuerdo a sus posibilidades. Por eso: ¡Tú Hermano Católico! Únete a esta iniciativa y así estarás aportando a la formación de nuestros futuros sacerdotes”.

Recordando las palabras de San Pablo (2 Corintios 9, 6-8): “Acuérdese de esto: el que siembra poco, poco cosecha; el que siembra mucho, mucho cosecha. Cada uno debe dar según lo haya decidido en su corazón y no de mala gana o a la fuerza, porque Dios ama al que da con alegría. Dios puede dar a ustedes con abundancia toda clase de bendiciones, para que tengan siempre todo lo necesario y además les sobre para ayudar en toda clase de buenas obras”.

Rvdo. P. Roberto Martínez de los Santos