Dios Padre sale de sí, para llamarnos a participar de su vida y de su gloria; XXXIV Encuentro Nacional de Pastoral.

Acorde con el itinerario de Evangelización del Plan Nacional de Pastoral para en el día de hoy re realizo un panel que tuvo como tema: “Un pueblo en misión, sensible a la solidaridad, que participa en pequeños grupos de vida, comunidades y organizaciones”.

El Panel estuvo manejando las siguientes temáticas:

Enfoque Psico-social a cargo de la Lic. Altagracia Concepción, enfoque Bíblico – Teológico realizado por la Hna. Ángela Cabrera, Organización Eclesial por el P. Cristian Paulino y Organización Social por la Lic. Wilma Duval.

En el panel también se conversó sobre como la Iglesia como “comunidad de amor”, está llamada a reflejar la gloria del amor de Dios que es comunión, y así atraer a las personas y a los pueblos hacia Cristo. En el ejercicio de la unidad querida por Jesús, los hombres y las mujeres de nuestro tiempo se sienten convocados y recorren la hermosa aventura de la fe. “Que también ellos vivan unidos a nosotros para que el mundo crea”, Jn 17,21 (DA, 159).

Expusieron además que el Proyecto de Dios no es una salvación aislada, sino comunitaria, por eso Él formó un Pueblo y que la propia vocación, la propia libertad y la propia originalidad son dones de Dios para la plenitud y el servicio del mundo.

El panel concluyó con estas palabras de motivación de Mons. José Dolores Grullón, Obispo de la Diócesis de San Juan de la Maguana y Presidente del Instituto Nacional de Pastoral.

“Participar es formar parte de un proyecto común: en la familia, en el grupo, la comunidad, la sociedad. ¡Participa y serás persona! Si te quedas aislado no experimentaras la alegría de ser persona amada y querida por Dios y por los demás.

Participar es ser Iglesia, que ilumina y transforma las realidades de la vida, pues la Iglesia es comunión y participación. Si te cruzas de brazos estarás dejando el mundo en las manos de los que desean destruirlo. Participar es una fuerza divida que nos hace ser parecidos a Dios.

La fuerza que nos mueve a participar es la fuerza de Dios Creador, la fuerza de Jesús el Evangelizador, y la fuerza del Espíritu Santo, que es amor”.