Evangelio del Día 29 de Enero 2017

Lectura de la profecía de Sofonías

Busquen al Señor, los humildes, que cumplen sus mandamientos; busquen la justicia, busquen la moderación, quizá puedan ocultarse el día de la ira del Señor.

«Dejaré en medio de ti un pueblo pobre y humilde, que confiará en el nombre del Señor. El resto de Israel no cometerá maldades, ni dirá mentiras, ni se hallará en su boca una lengua embustera; pastarán y se tenderán sin sobresaltos.» Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 145,7. 8-9a. 9bc-10

R/. Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

El Señor hace justicia a los oprimidos,  da pan a los hambrientos.  El Señor liberta a los cautivos. R

El Señor abre los ojos al ciego, el Señor endereza a los que ya se doblan,  el Señor ama a los justos, el Señor guarda a los peregrinos. R

El Señor sustenta al huérfano y a la viuda  y trastorna el camino de los malvados. R

El Señor reina eternamente, tu Dios, Sión, de edad en edad. R

 

Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios

Hermanos: Fíjense en su asamblea, no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos aristócratas; todo lo contrario, lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios. Aún más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta para anular a lo que cuenta, de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor. Por él ustedes son en Cristo Jesús, en este Cristo que Dios ha hecho para nosotros sabiduría, justicia, santificación y redención. Y así -como dice la Escritura- el que se gloríe que se gloríe en el Señor.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 5,1-12a

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles: «Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos ustedes cuando los insulten y los persigan y los calumnien de cualquier modo por mi causa. Estén alegres y contentos, porque su recompensa será grande en el cielo.» Palabra del Señor.