Evangelio del Día 31 de Octubre del 2016

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 2,1-4

Hermanos: Si quieren darme el consuelo de Cristo y aliviarme con su amor, si nos une el mismo Espíritu y tienen entrañas compasivas, denme esta gran alegría: manténganse unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir.

No obren por rivalidad ni por ostentación, déjense guiar por la humildad y consideren siempre superiores a los demás. No se encierren en sus intereses, sino busquen todo el interés de los demás. Palabra de Dios

Salmo Responsorial 130 R/. Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor

Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad. R/.

Sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre. R/.

Espera Israel en el Señor ahora y por siempre. R/.

Lectura del santo evangelio según san Lucas 14,12-14

En aquel tiempo, dijo Jesús a uno de los principales fariseos que le había invitado: «Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.» Palabra del Señor.