Arquidiócesis de Santo Domingo

Obispo San Juan de la Maguana Celebra 25 Aniversario Ordenación Episcopal

Obispo San Juan de la Maguana Celebra 25 Aniversario Ordenación Episcopal

Al cumplirse 25 años de la ordenación episcopal de monseñor José Dolores Grullón Estrella este miércoles 22 de junio, un grupo representativo de los más diversos sectores de la vida productiva de las provincias Azua, San Juan y Elías Piña, prepara con esmero la celebración del gran acontecimiento en el Centro UASD San Juan.  Continue reading →

EVANGELIO DEL LUNES 20 DE JUNIO 2016

EVANGELIO DEL LUNES 20 DE JUNIO 2016

Lectura del Segundo Libro de los Reyes 17, 5-8. 13-15a.18.
En aquellos días, Salmanasar, rey de Asiria, invadió el país y asedió a Samaria durante tres años. El año noveno de Oseas, el rey de Asiria conquistó Samaria, deportó a los israelitas a Asiria y los instaló en Jalaj, junto al Jabor, río de Gozán, y en las poblaciones de Media. Eso sucedió porque, sirviendo a otros dioses, los israelitas habían pecado contra el Señor, su Dios, que los había sacado de Egipto, del poder del Faraón, rey de Egipto; procedieron según las costumbres de las naciones que el Señor había expulsado ante ellos y que introdujeron los reyes nombrados por ellos mismos.

El Señor había advertido a Israel y Judá por medio de los profetas y videntes: “Vuélvanse de su mal camino, guarden mis mandatos y preceptos, siguiendo la ley que di a sus padres, que les comuniqué por
medio de mis siervos, los profetas.” Pero no hicieron caso, sino que se pusieron tercos, como sus padres, que no confiaron en el Señor, su Dios. Rechazaron sus mandatos y el pacto que había hecho el Señor con sus padres, y las advertencias que les hizo. El Señor se irritó tanto contra Israel que los arrojó de su presencia. Sólo quedó la tribu de Judá.

Palabra de Dios.

 

Salmo Responsorial: 59.

“Que tu mano salvadora, Señor, nos responda” Oh Dios, nos rechazaste y rompiste nuestras filas; estabas airado, pero restáuranos. R/.

Has sacudido y agrietado el país: repara sus grietas, que se desmorona. Hiciste sufrir un desastre a tu pueblo, dándole a beber un vino de vértigo. R/.

Tú, oh Dios, nos has rechazado y no sales ya con nuestras tropas. Auxílianos contra el enemigo, que la ayuda del hombre es inútil. Con Dios haremos proezas, él pisoteará a nuestros enemigos. R/.
Lectura del Santo Evangelio Según San Mateo 7, 1-5.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: “No juzguen y no los juzgarán. Porque les van a juzgar como juzguen ustedes, y la medida que usen, la usarán con ustedes. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Déjame que te saque la mota del ojo”, teniendo una viga en el tuyo? Hipócrita: sácate primero la viga del ojo; entonces verás claro y podrás sacar la mota del ojo de tu hermano”.

Palabra del Señor.

Meditación

hombre puede llevarle a la perdición. Sabemos muy bien que, las personas en algunos momentos solemos ser caprichosos y nuestros caprichos nos hacen incurrir en muchos pecados y uno de ellos es la soberbia; creernos que lo sabemos todo, que lo podemos hacer todo y no es necesario contar con otro. Mientras más humilde somos, mas agradamos a Dios, el camino del cristiano no es la soberbia, no es el orgullo, no es la obstinación: es sabernos necesitados de un Dios que nos ama, sin importar nuestra condición.

El soberbio siempre mira la paja del otro, la debilidad del otro, los errores de los demás. Por eso, Jesús nos invita a mirar claro (la mirada, tan importante en nuestros días, mirar con misericordia), a no juzgar, a no andar fijándonos en las mediocridades de los demás, sino más bien, a ser compasivos, a actuar con el corazón. Cuando dejamos que el corazón actúe, fluye el amor y el amor no nos permite andar juzgando a los demás, sino, a ver en los demás a mi hermano, a Cristo que se hace presente en cada persona y en cada acontecimiento de nuestras vidas. ¿Para qué juzgar? Todos somos pecadores y necesitamos de la misericordia de Dios  y El en su infinito amor siempre nos muestra su misericordia, actuemos de la misma manera con los demás.

En este año Jubilar de la misericordia, este pasaje bíblico nos invita a mira dentro de nuestro corazones, es una invitación para realizar un conversión desde dentro e iniciar un camino de cambios notables en nuestra manera de vivir la fe y el modo en que la transmitimos. Ser testigos de Cristo, ser discípulos misioneros lleva consigo la proclamación evangélica del evangelio que anuncia el reino, pero a su vez denuncia el pecado, pero para ser verdaderos profetas debe existir en nosotros ejemplo de vida.

En este día me propongo vivir la Obra de misericordia espiritual de: Sufrir con paciencia los defectos del prójimo.

Tomado de la Guía Mensual de la Arquidiócesis de Santo Domingo. Edición Junio 2016.

EVANGELIO DEL DÍA 19 DE JUNIO 2016

EVANGELIO DEL DÍA 19 DE JUNIO 2016

Del corazón manso y humilde de Jesús brota el gran río de misericordia divina.

Orientaciones para la Celebración:

Se coloca el lema y el título de este Domingo.

Se puede colocar una imagen de Jesús con el corazón traspasado en la Cruz. Se puede pintar a Jesús con ese río que sale de su corazón. Se pueden colocar cruces formando un camino o colocadas en la pared. Se puede llevar una cruz en las ofrendas. Se recuerda a tantos cristianos de Siria, Irak, China, Nigeria que sufren por seguir a Jesús. Se recuerda a los enfermos. Se puede preparar una gran cruz y se le entrega a las personas que llegan una cruz de papel o cartulina en la que cada uno escribe su nombre. Cada uno durante el Credo o después del Credo pone su pequeña cruz en la Cruz de Cristo.

Monición ambiental:

Con alegría nos reúne el Señor para celebrar esta Eucaristía en el Domingo Duodécimo del Tiempo Ordinario. La liturgia de este día nos presenta el camino propio de Jesús que implicará que su corazón manso y humilde sea traspasado en la cruz, para que brote de El un río de misericordia, para salvación de la humanidad.

El, aún siendo el Mesías, recorrerá este sendero de sufrimiento para ser fiel al proyecto del Padre entregando su vida por nosotros. Ese es ahora nuestro propio camino, ya que una vez que confesamos nuestra fe en El nos toca seguirlo con nuestra propia cruz y con disposición a entregar nuestra
propia vida por los demás.

En esta Eucaristía, memoria de su Cruz y de su victoria, reafirmemos nuestra fe en El y pidamos a El que nos revista de fortaleza para vivir de acuerdo a la fe que profesamos. De pie y cantando, recibamos a Jesucristo quien viene a presidir esta gran Celebración a través de su ministro.

Primera lectura: Zacarías 12, 10-11

Zacarías describe la efusión del Espíritu sobre la dinastía de David a la vez que anuncia a uno cuyo corazón será traspasado y traerá salvación para su pueblo; es una profecía de la muerte de Jesús. Escuchemos.

Lectura de la profecía de Zacarías 12,10-11;13,1

Así dice el Señor: «Derramaré sobre la dinastía de David y sobre los habitantes de Jerusalén un espíritu de gracia y de clemencia. Me mirarán a mí, a quien traspasaron, harán llanto como llanto por el hijo único, y llorarán como se llora al primogénito. Aquel día será grande el luto en Jerusalén, como el luto de Hadad-Rimón en el valle de Meguido.» Aquel día, se alumbrará un manantial, a la dinastía de David y a los habitantes de Jerusalén, contra pecados e impurezas. Palabra de Dios.

Salmo Responsorial 62

R/. Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua. R/.

¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. R/.

Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me saciaré como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarán jubilosos. R/.

Porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo; mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene. R/.

Segunda lectura: Gálatas, 3,26-29

Jesús en su corazón manso y humilde, acoge a todos sin diferencia alguna y por el Bautismo nos ha hecho uno en El. Escuchemos…

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 3,26-29

Todos son hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Los que se han incorporado a Cristo por el bautismo se han revestido de Cristo. Ya no hay distinción entre judíos y gentiles, esclavos y libres, hombres y mujeres, porque todos son uno en Cristo Jesús. Y, si son de Cristo, son descendencia de Abrahán y herederos de la promesa. Palabra de Dios.

Aleluya Jn 10,27

Mis ovejas escuchan mis voz– dice el Señor– y yo las conozco y ellas me siguen.

Evangelio: Lucas 9,18-24

En el Evangelio Jesús pide a los discípulos de ayer, y hoy nosotros, expresarle lo que El significa para cada uno y para todos nosotros. Deja claro que la fe en El es un compromiso de relación personal con El que conlleva cargar con su propia cruz y seguirle.

Lectura del santo evangelio según san Lucas 9,18-24

Una vez que Jesús estaba orando solo, en presencia de sus discípulos, les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?» Ellos contestaron: «Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros dicen que ha vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.»

Él les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?» Pedro tomó la palabra y dijo: «El Mesías de Dios.»

Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y añadió: «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día.»

Y, dirigiéndose a todos, dijo: «El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará.» Palabra del Señor.

EVANGELIO DEL DÍA 18 JUNIO 2016

EVANGELIO DEL DÍA 18 JUNIO 2016

Lectura del Segundo Libro de Crónicas 24, 17-25.
Cuando murió Yehoyadá, las autoridades de Judá fueron a rendir
homenaje al rey, y éste siguió sus consejos; olvidando el templo del
Señor, Dios de sus padres, dieron culto a las estelas y a los ídolos.
Este pecado desencadenó la cólera de Dios contra Judá y Jerusalén.
Les envió profetas para convertirlos, pero no hicieron caso de sus
amonestaciones.

Entonces el espíritu de Dios se apoderó de Zacarías, hijo del sacerdote
Yehoyadá, que se presentó ante el pueblo y le dijo: “Así dice Dios: ¿Por
qué quebrantan los preceptos del Señor? Van a la ruina. Han abandonado
al Señor, y él les abandona.” Pero conspiraron contra él y lo lapidaron en el
atrio del templo por orden del rey.

El rey Joás, sin tener en cuenta los beneficios recibidos de Yehoyadá,
mató a su hijo, que murió diciendo: “¡Que el Señor juzgue y sentencie!” Al
cabo de un año, un ejército de Siria se dirigió contra Joás, penetró en Judá,
hasta Jerusalén, mató a todos los jefes del pueblo y envió todo el botín al
rey de Damasco.

El ejército de Siria era reducido, pero el Señor le entregó un ejército
enorme, porque el pueblo había abandonado al Señor, Dios de sus padres.
Así se vengaron de Joás. Al retirarse los sirios, dejándolo gravemente herido,
sus cortesanos conspiraron contra él para vengar al hijo del sacerdote
Yehoyadá. Lo asesinaron en la cama y murió. Lo enterraron en la Ciudad
de David, pero no le dieron sepultura en las tumbas de los reyes. Palabra
de Dios.

Salmo Responsorial: 88

R/. “Le mantendré eternamente mi favor”

Sellé una alianza con mi elegido, jurando a David, mi siervo: “Te fundaré
un linaje perpetuo, edificaré tu trono para todas las edades.” R.

“Le mantendré eternamente mi favor, y mi alianza con él será estable; le
daré una posteridad perpetua y un trono duradero como el cielo.” R.

“Si sus hijos abandonan mi ley y no siguen mis mandamientos, si profanan
mis preceptos y no guardan mis mandatos.” R.

“Castigaré con la vara sus pecados y a latigazos sus culpas; pero no les
retiraré mi favor ni desmentiré mi fidelidad.” R.

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 6, 24-34.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: “Nadie puede estar al servicio
de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se
dedicará al primero y no hará caso al segundo. No pueden servir a Dios y al
dinero. Por eso les digo: no estén agobiados por la vida pensando qué van
a comer, ni por el cuerpo pensando con qué van a vestir.

¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Miren a
los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan, y, sin embargo, su Padre
celestial los alimenta. ¿No valen ustedes más que ellos? ¿Quién de ustedes,
a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida? ¿Por
qué se agobian por el vestido? Fíjense cómo crecen los lirios del campo:
ni trabajan ni hilan. Y yo les digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba
vestido como uno de ellos.

Pues si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el
horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca
fe? No anden agobiados pensando qué van a comer, o qué van a beber, o
con qué se van a vestir. Los paganos se afanan por esas cosas. Ya sabe su
Padre del cielo que tienen necesidad de todo eso.

Sobre todo busquen el Reino de Dios y su justicia; lo demás se les dará
por añadidura. Por tanto, no se agobien por el mañana, porque el mañana
traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos. Palabra del
Señor.

Meditación

Continuando el tema de ayer en el comentario, las Palabras de Jesús
nos provocan… cada cual tendrá que elegir… que preguntarse: “¿Quién
ocupa el primer lugar en mi vida: Dios o el dinero?” De esto dependerá la
comprensión de los consejos que siguen sobre la Providencia Divina. No
se trata de una opción hecha sólo con la cabeza, sino de una opción de
vida bien concreta que envuelve las actitudes.

A todos nos da espanto porque cada padre o madre de familia lucha y
se preocupa por dar a los suyos lo necesario, que comer o vestir, pero la
recomendación de Jesús va en la línea de que la vida vale más que todo
lo que podamos poseer o comprar. Es lo que verdaderamente requiere
cuidado. Superar las ansias por poseer para darle a la existencia, calidad:
descanso, compartir con los que amamos… son cosas excluidas de la vida
de gente trabajólica. Se matan trabajando y no tienen tiempo para disfrutar
el fruto de su esfuerzo.

Aclaremos: La confianza en Dios providente, no es indiferencia
y pasividad. La imagen de los pagaros y lirios no buscan justificar la
dejadez. Porque siendo realistas no somos ni pájaros ni lirios: Debemos
trabajar para comer y vestirnos, pero ello lo podemos hacer sintiéndonos
sostenidos por Dios que nos da esa oportunidad y así evitar agobio y a
seleccionar prioridades. Anclados en el presente: La quietud es la madre
del movimiento.

.-Copiado de la Guía Mensual Plan Pastoral de la Arquidiócesis de Santo Domingo.

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