La hipocresía, el mirarse en el espejo de los fariseos denunciados por Jesús, centró la homilía del Papa Francisco durante la Misa en la Casa Santa Marta. Durante su enseñanza invitó a guardarse de esa “levadura mala”: la “levadura de los fariseos”.
Lectura de la carta de san Pablo a los Efesios 1, 11-14
Hermanos: Por medio de Cristo hemos heredado también nosotros, los israelitas. A esto estábamos destinados por decisión del que hace todo según su voluntad. Y así, nosotros, los que ya esperábamos en Cristo, seremos alabanza de su gloria.
El Papa asegura que ‘el proselitismo es el veneno más fuerte contra el camino ecuménico’
En un encuentro con una peregrinación de luteranos, el Papa advierte de que “es hipócrita decirse cristiano y expulsar a un refugiado, un hambriento, uno que necesita ayuda”
El consuelo de sentirse elegidos, soñados y perdonados por Dios centró la homilía del Papa Francisco en Santa Marta.
Comienzo de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 1,1-10
Pablo, apóstol de Cristo Jesús por designio de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús, que residen en Éfeso.
Francisco asegura que las obras de misericordia son el mejor antídoto contra la indiferencia
En la catequesis de la audiencia general, el Santo Padre recuerda que debemos ser signo e instrumento de la misericordia través de pequeños gestos concretos
Lectura del primer libro de las Crónicas, 15,3-4,15-16; 16,1-2
En aquellos días, David congregó en Jerusalén a todos los israelitas, para trasladar el arca del Señor al lugar que le había preparado.
TEXTO: Catequesis del Papa Francisco sobre las obras corporales y espirituales
El Papa Francisco habló, en la catequesis de la Audiencia General del miércoles, de las obras corporales y espirituales y aseguró que son fundamentales para los cristianos.
¿Quieres echar de ti el egoísmo, la codicia y la soberbia? El Papa te da este consejo
En la Misa matutina en Santa Marta, el Papa Francisco señaló que el verdadero camino es el de la humildad y la humillación, como mostró el mismo Jesús, porque es la única manera “para echar de nosotros el egoísmo, la codicia, la soberbia, la vanidad, la mundanidad”.
El Santo Padre dedicó su homilía a denunciar la “religión de la apariencia”, del “maquillaje”, que quiere parecer una cosa pero no lo es. En definitiva, dijo la libertad cristiana viene de Jesús y “no de nuestras obras”.
“La redención viene del camino de la humildad y de la humillación porque no se llega nunca a la humildad sin humillación”, subrayó invitando a ver “a Jesús humillado en la cruz”.
Al comentar la carta de San Pablo a los Gálatas de la liturgia del día, el Santo Padre denunció la actitud de los fariseos que se observa en el relato: “Vosotros fariseos limpiáis el exterior de los vasos y de los platos, pero vuestro interior está lleno de avidez y de maldad”.
“Esto Jesús se lo repite muchas veces en el Evangelio a esta gente: ‘vuestro interior es malvado, no es justo, no es libre. Sois esclavos porque no habéis aceptado la justicia que viene de Dios, la justicia que nos ha dado Jesús”.
Y en otro pasaje del Evangelio, Jesús pide rezar sin hacerse ver, sin apariencias, algo que Francisco destacó como el “camino de la humildad”. “Lo que importa –explicó– es la libertad que nos ha dado la redención, que nos ha dado el amor, que nos ha dado la recreación del Padre”.
“Esta libertad interna, esa libertad que hace el bien estando escondido, sin hacer sonar la trompeta. Porque el camino de la verdadera religión es el mismo camino de Jesús: la humildad, la humillación”, reflexionó Francisco.
“Al contrario, la gente a la que Jesús reprueba son personas que siguen la religión del maquillaje: la apariencia, el parecer, hacer como que se es algo pero dentro… Jesús usa para esta gente una imagen muy fuerte: ‘vosotros sois sepulcros blanqueados, hermosos por fuera pero dentro llenos de huesos muertos y de podredumbre’”.
Francisco invitó a continuación a ser humildes según el ejemplo de Jesús. “Él nos llama, nos invita a hacer el bien con humildad”, afirmó. “Tú puedes hacer todo el bien que quieras pero si no lo haces humildemente, como nos enseña Jesús, no sirve, porque es un bien que nace de ti mismo, de tu seguridad y no de la redención que Jesús nos ha dado”.
“Pidamos al Señor no cansarnos de recorrer este camino, de no cansarnos de rechazar esta religión de la apariencia, del parecer, de hacer como si… e ir haciendo el bien de manera silenciosa, gratuitamente como nosotros gratuitamente hemos recibido nuestra libertad interior. Y que Él cuide esta libertad interior de todos nosotros. Pidamos esta gracia”, concluyó.
Lecturas comentadas por el Papa:
Primera lectura
Gálatas 5:1-6
1 Para ser libres nos libertó Cristo. Manteneos, pues, firmes y no os dejéis oprimir nuevamente bajo el yugo de la esclavitud.
2 Soy yo, Pablo, quien os lo dice: Si os dejáis circuncidar, Cristo no os aprovechará nada.
3 De nuevo declaro a todo hombre que se circuncida que queda obligado a practicar toda la ley.
4 Habéis roto con Cristo todos cuantos buscáis la justicia en la ley. Os habéis apartado de la gracia.
5 Pues a nosotros nos mueve el Espíritu a aguardar por la fe los bienes esperados por la justicia.
6 Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión tienen valor, sino solamente la fe que actúa por la caridad.
Evangelio
Lucas 11:37-41
37 Mientras hablaba, un fariseo le rogó que fuera a comer con él; entrando, pues, se puso a la mesa.
38 Pero el fariseo se quedó admirado viendo que había omitido las abluciones antes de comer.
39 Pero el Señor le dijo: «¡Bien! Vosotros, los fariseos, purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis llenos de rapiña y maldad.
40 ¡Insensatos! el que hizo el exterior, ¿no hizo también el interior?
41 Dad más bien en limosna lo que tenéis, y así todas las cosas serán puras para vosotros.
Fuente: www.aciprensa.com
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 5,1-6
Hermanos: Para vivir en libertad, Cristo nos ha liberado. Por tanto, manténganse firmes, y no se sometan de nuevo al yugo de la esclavitud. Miren lo que les digo yo, Pablo: si se circuncidan, Cristo no les servirá de nada.