{"id":18214,"date":"2023-07-23T19:19:21","date_gmt":"2023-07-23T23:19:21","guid":{"rendered":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/llegada-del-nuncio-apostolico-en-la-republica-dominicana-mons-piergiorgio-bertoldi-diario-catolico\/"},"modified":"2026-05-11T16:38:22","modified_gmt":"2026-05-11T16:38:22","slug":"llegada-del-nuncio-apostolico-en-la-republica-dominicana-mons-piergiorgio-bertoldi-diario-catolico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=18214","title":{"rendered":"Llegada del Nuncio Apost\u00f3lico en la Rep\u00fablica Dominicana, Mons. Piergiorgio Bertoldi \u2013 Diario Cat\u00f3lico"},"content":{"rendered":"<p>[ad_1]<\/p>\n<div>\n<p>La llegada del\u00a0 nuevo Nuncio Apost\u00f3lico en la Rep\u00fablica Dominicana, Mons. Piergiorgio Bertoldi cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) en un misa de bienvenida este domingo 23 julio a las 12 de mediod\u00eda en la catedral Primada de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>A Continuaci\u00f3n sus palabras:<\/p>\n<p>Queridos amigos;<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo Mart\u00edn Buber, que como pocos supo pensar el enigma y el sentido de nuestra humanidad, escribi\u00f3: \u201cEl mundo no es comprensible, pero es abarcable\u201d. Con esa frase no s\u00f3lo se refer\u00eda al mundo que est\u00e1 fuera de nosotros, sino tambi\u00e9n al mundo espec\u00edficamente humano, al universo interior, a esa porci\u00f3n de experiencia y misterio que surge a lo largo del tiempo, con cada persona, de manera \u00fanica. Y del mismo modo pens\u00f3 en las relaciones y afectos que somos capaces de tejer. Empezando por la amistad. Los l\u00edmites de la comprensi\u00f3n tienen que ver con el hecho de que el otro sigue siendo otro e, incluso cuando est\u00e1 m\u00e1s cerca de nosotros, nunca deja de ser irreductible a nosotros. En la amistad esto no es un problema, es m\u00e1s, es un enriquecimiento. Buber ense\u00f1aba: \u201cEl mundo no es comprensible\u201d. Siempre llega un momento en que debemos decirnos a nosotros mismos: \u201clo m\u00e1s importante no es comprender\u201d, \u201clo m\u00e1s importante es abrazar\u201d, y abrazar incluso aquello que no comprendemos. Porque la grandeza del abrazo est\u00e1 en que llega, muchas veces, donde no llega la comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p><iframe title=\"Eucarist\u00eda de bienvenida del nuevo Nuncio Apost\u00f3lico Mons. Piergiorgio Bertoldi\" width=\"1170\" height=\"658\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/_29CiIU9XGI?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>Queridos amigos,<\/p>\n<p>siento como propias las reflexiones de Mart\u00edn Buber al iniciar mi misi\u00f3n en tierra dominicana, que me ha abrazado desde antes de mi llegada en la c\u00e1lida acogida de los Obispos de esta Conferencia Episcopal, en la simpat\u00eda de las Autoridades que me han brindado su bienvenida, pero tambi\u00e9n la afectuosa amabilidad de los simples cat\u00f3licos dominicanos que, tras mi nombramiento como Nuncio en este hermoso pa\u00eds, me pidieron amistad en Facebook. A ellos les pido disculpas por no responder, pero si lo hubiera hecho, me temo que ya no tendr\u00eda tiempo para servir a esta querida Iglesia, pero gracias, gracias de todo coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Pablo Neruda en sus versos asegura:<br \/>\n\u201c En tu abrazo yo abrazo lo que existe,<br \/>\nla arena, el tiempo, el \u00e1rbol de la lluvia,<br \/>\ny todo vive para que yo viva:<br \/>\nsin ir tan lejos puedo verlo todo\u201d (Soneto VIII)<\/p>\n<p>Gracias por vuestro abrazo, gracias a todos, porque en ese abrazo siento la esperanza de poder encontrarles y conocerles, de poder anunciarles el Evangelio y de poder descubrir lo que, con el Evangelio en la mano, han construido de belleza y de bondad en esta su patria.<\/p>\n<p>Perm\u00edtanme en este momento expresar un saludo muy cordial y entra\u00f1able para el reci\u00e9n elegido Presidente de la Conferencia Episcopal Dominicana, Mons. H\u00e9ctor Rafael Rodr\u00edguez Rodr\u00edguez, \u00a0al cual acabo de entregar de manera formal la carta oficial de mi nombramiento; para el querido Cardenal Em\u00e9rito, Su Eminencia Nicol\u00e1s de Jes\u00fas L\u00f3pez Rodr\u00edguez; para los Sres. Arzobispos de Santo Domingo y Santiago de los Caballeros, y para los nueve obispos ordinarios, los cuatro auxiliares, y los ocho em\u00e9ritos, juntos con todos los sacerdotes di\u00e1conos religiosos y religiosas.<\/p>\n<p>En las personas de los Sres. Obispos, vaya tambi\u00e9n el saludo personal y colectivo para los fieles del Ordinariato Militar, y las di\u00f3cesis de: Ban\u00ed, San Juan de la Maguana, Barahona, San Pedro de Macor\u00eds, Nuestra Se\u00f1ora de la Altagracia de Hig\u00fcey, La Vega, San Francisco de Macor\u00eds, Mao-Monte Cristi, y Puerto Plata. Ya, desde este momento les hago un ruego: ens\u00e9\u00f1enme a amar de coraz\u00f3n esta tierra, para servirla de verdad y como ustedes lo merecen. Deseo hacer m\u00edo, desde ahora el lema pastoral que preside todo este a\u00f1o: <em>\u201cCon Jesucristo, en comunidad, practiquemos la honestidad\u201d.<\/em> En este mes de julio concretado en practicar <em>La honestidad en la calle.<\/em><\/p>\n<p>Aqu\u00ed tambi\u00e9n quiero agradecer a Monse\u00f1or Jain M\u00e9ndez, a quien conozco desde hace treinta a\u00f1os por haber gestionado, en su papel de Encargado de Negocios, la transici\u00f3n de mi llegada a suelo dominicano con profundo amor a esta Iglesia y cari\u00f1o hacia mi persona. Muchas gracias Monse\u00f1or Jain, el Se\u00f1or te siga pagando, con sus dones, lo que humanamente no podemos ni sabemos hacer.<\/p>\n<p>Volviendo a los abrazos, hay uno particular.<\/p>\n<p>Con su vida y su muerte, Jes\u00fas de Nazaret baj\u00f3 a abrazar todos nuestros silencios, incluso los abismales, incluso los remotos, para reafirmar la vida como posibilidad de salvaci\u00f3n. Abraz\u00f3 el silencio de nuestros impases, de lo que calla en nosotros o sobre nosotros; el silencio en el que nuestras fuerzas se derrumban y nos dejan a merced del miedo y la sombra que nos asedian; ese silencio impreciso e \u00edntimo que demasiadas veces parece irresoluble, el silencio de esa indefinici\u00f3n inquieta que somos nosotros, entre el ya y el todav\u00eda no nuevamente. Ha abrazado este tiempo amasado con la derrota y la esperanza, este tiempo que duele como una espina que queda despu\u00e9s de haber arrancado la rosa. Ha abrazado el silencio de la vida desnuda, vulnerable, indefensa o herida, la vida que ninguna ciudad acoge, la vida bloqueada por el alambre de espino de las fronteras, marcada sin piedad para ser enviada a la basura. Ha acogido el silencio de todas las v\u00edctimas de la historia, el silencio aterrador de la injusticia, la hoja ciega de la violencia, el grito sin voz de los excluidos, el silencio impuesto a los pobres, la \u00faltima mirada, inmensa y silenciosa, que los justos lanzan sobre la tierra. En verdad, no hay nada ni nadie que Jes\u00fas no haya abrazado o est\u00e9 dispuesto a abrazar. La amistad de Jes\u00fas nos recuerda que Dios pone una coma donde cre\u00edamos que s\u00f3lo era posible un punto final.<\/p>\n<p>Todo esto est\u00e1 entre las l\u00edneas del Evangelio que hemos escuchado, donde, en la primera par\u00e1bola, se nos presentaba el problema del mal, ese mal abrazado por Jes\u00fas en la cruz.<\/p>\n<p><strong>\u201c<\/strong><em>El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembr\u00f3 buena semilla en su campo<\/em>\u201d<\/p>\n<p>El primer punto es que esta par\u00e1bola es para los disc\u00edpulos a los que se dirige, es para nosotros, porque precisamente el disc\u00edpulo que busca el bien se encuentra con el mal, el que hace el mal est\u00e1 perfectamente bien con ello, no se da cuenta. El disc\u00edpulo que busca el bien primero ve que hay mal fuera, luego, cuando cree que est\u00e1 bien protegido contra el mal exterior, dice: \u00bfPero c\u00f3mo, tambi\u00e9n lo hay en mi hermano? \u00bfC\u00f3mo es posible que tambi\u00e9n est\u00e9 en m\u00ed? Ese es el gran problema.<\/p>\n<p>Pero es interesante que la par\u00e1bola comience diciendo: Un hombre sembr\u00f3 buena semilla, semilla hermosa en su campo, es decir, originalmente la semilla es hermosa, por lo que el principio no es el mal: el hombre es hermoso, la semilla que recibe de la palabra de Dios es hermosa, el bien est\u00e1 en el origen, el mal nunca es original, s\u00f3lo es parasitario, s\u00f3lo es una falta de bien, s\u00f3lo es un fracaso. Pero lo que est\u00e1 en el origen es bueno, y lo que est\u00e1 en el origen est\u00e1 siempre al final.<\/p>\n<p>El mal viene despu\u00e9s, no es original, ya existe el bien y el mal llega de forma sutil, oculta, en el sue\u00f1o, mientras el hombre no est\u00e1 despierto. De hecho, el mal nunca es fruto de la maldad, es m\u00e1s bien fruto del descuido, de la estupidez, del error, de la oscuridad. El mal viene dormido y viene del enemigo.<\/p>\n<p>En el libro del G\u00e9nesis, \u00bfCu\u00e1l es la buena semilla y cu\u00e1l es la mala semilla, la mala hierba? La buena semilla es porque el hombre no tiene especie en el G\u00e9nesis; mientras que todos los dem\u00e1s son seg\u00fan su especie, tienen una semilla; el hombre, en cambio, no tiene semilla, su semilla es la palabra de Dios y se convierte en la palabra que oye. As\u00ed que la buena semilla es la palabra de Dios que es palabra de verdad y la palabra de verdad da confianza, da esperanza y da amor. Esta es la buena semilla del Reino.<\/p>\n<p>La mala semilla, en cambio, es la palabra de mentira, el veneno de la boca de la serpiente. \u00bfY qu\u00e9 da la mentira? Da desconfianza, quita la esperanza, produce ego\u00edsmo. As\u00ed que estas son las dos semillas y el hombre puede convertirse en una o en otra, sin embargo tenemos las dos. La original es la primera, en la segunda se entra.<\/p>\n<p>Por cierto, en griego ciza\u00f1a est\u00e1 siempre en plural, ciza\u00f1es; mientras que grano est\u00e1 siempre en singular. Porque el bien es \u00fanico y variado, con infinitos sabores, como el fruto del Esp\u00edritu que es amor, alegr\u00eda, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, libertad. El mal, en cambio, es m\u00faltiple, de hecho est\u00e1 dividido, pero siempre es igual a s\u00ed mismo, una ciza\u00f1a es igual a otra; porque el mal es siempre la falta del bien.<\/p>\n<p>El mal es siempre lo mismo, es siempre dividido y m\u00faltiple. El bien, en cambio, siempre est\u00e1 unido y es diferente. Esto va contra los intentos de homologaci\u00f3n; y el origen del mal es precisamente la homologaci\u00f3n, no admitir lo otro, la diversidad; la diversidad fundante que es Dios.<\/p>\n<p>Jes\u00fas desde la cruz nos abraza y con nosotros abraza la fatiga de vivir, la fatiga de reconocer el mal y no sucumbir a el, sino resucitar con Cristo a la esperanza activa de creyentes que construyen el bien.<\/p>\n<p>San Agust\u00edn, como recordaba el Papa Benedicto XVI (\u00c1ngelus 17 de julio de 2011) comentando esta par\u00e1bola, observa que \u00abmuchos, primero son ciza\u00f1a, y luego se convierten en trigo\u00bb. Y a\u00f1ade: \u00abSi estos, cuando son malos, no fueran tolerados con paciencia, no llegar\u00edan al laudable cambio\u00bb (<em>Quaest. septend. in Ev. sec. Matth<\/em>., 12, 4: pl 35, 1371).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nosotros hemos sido, y a veces seguimos siendo, ciza\u00f1a, pero por la gracia recibida en el bautismo nos convertimos en constructores del bien.<\/p>\n<p>No olvidemos nuestra verdadera llamada y vocaci\u00f3n a la santidad. En este sentido, que el Se\u00f1or nos conceda, muy pronto, ver en los altares a los siervos de Dios que est\u00e1n ya en proceso de ello: Beato Cardenal Ciriaco Sancha, padre Emiliano Tardif y padre Francisco Fantino Falco.<\/p>\n<p>El Papa Francisco coment\u00f3 sobre esto \u201c<em>Dios sabe esperar. \u00c9l mira el \u00abcampo\u00bb de la vida de cada persona con paciencia y misericordia: ve mucho mejor que nosotros la suciedad y el mal, pero ve tambi\u00e9n los brotes de bien y espera con confianza que maduren. Dios es paciente, sabe esperar. Qu\u00e9 hermoso es esto: nuestro Dios es un padre paciente, que nos espera siempre y nos espera con el coraz\u00f3n en la mano para acogernos, para perdonarnos. \u00c9l nos perdona siempre si vamos a \u00c9l<\/em>\u201d (\u00c1ngelus, 20 de julio de 2014).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 mensaje quisiera transmitir a todos los presentes en este d\u00eda tan significativo?\u2026 \u2013 Hace casi un a\u00f1o, celebr\u00e1bamos, con la solemnidad que el acto requer\u00eda, el centenario de la coronaci\u00f3n can\u00f3nica de Nuestra Se\u00f1ora de la Altagracia. El d\u00eda 15 de agosto, nuestro querido Papa Francisco, enviaba un mensaje al Pueblo Dominicano, donde se nos dec\u00eda: <em>\u201cDios nos ha dado en la Virgen una se\u00f1al de su cercan\u00eda y de la infinita ternura con que \u00c9l nos cuida. La mirada amorosa de la Madre contemplando al Ni\u00f1o que duerme, confiado en su regazo, es una invitaci\u00f3n para que aprendamos a ver, a trav\u00e9s de sus ojos, a Jes\u00fas presente en nuestros pr\u00f3jimos, y a recordar que formamos parte de una misma familia humana llamada a la convivencia fraterna y solidaria. La Virgen de la Altagracia ha sido, para el pueblo dominicano, fuente de unidad en los momentos dif\u00edciles, y mano segura que sostiene en las contrariedades que se presentan en el diario caminar\u201d.<\/em><\/p>\n<p>No son momentos f\u00e1ciles los que estamos viviendo, ni en este pueblo y ni en la humanidad en su conjunto. Son tiempos \u201crecios\u201d, como hablaba santa Teresa de Jes\u00fas. En este sentido, me es grato recordar, igualmente, el mensaje que Mons. Edgar Pe\u00f1a Parra, Sustituto de la Secretar\u00eda de Estado y enviado especial del Papa para el evento de dicha coronaci\u00f3n, nos dej\u00f3: sigamos defendiendo la vida, desde su origen hasta su final; continuemos fortaleciendo la familia; y, sobre todo, apostemos por el necesario relevo generacional: <em>\u201cpensemos especialmente en los j\u00f3venes, que son el futuro de este querido Pa\u00eds y de la humanidad. \u00a1J\u00f3venes dominicanos!, pido a Nuestra Se\u00f1ora de la Altagracia que les d\u00e9 fortaleza en la fe y que los conduzca a Jesucristo, porque s\u00f3lo en \u00c9l encontrar\u00e1n respuesta a todas sus inquietudes y anhelos; s\u00f3lo \u00c9l puede apagar la sed de sus corazones. La fe cristiana nos ense\u00f1a que vale la pena trabajar por una sociedad m\u00e1s justa; que vale la pena defender al inocente, al oprimido y al pobre; que vale la pena sacrificarse para que triunfe la civilizaci\u00f3n del amor\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, de la lucha por la vida, de la defensa de la familia, y de la opci\u00f3n por los j\u00f3venes, pido a la Virgen de las Mercedes, nuestra patrona, y\u00a0 a nuestra Se\u00f1ora de la Altagracia, Reina y Protectora, que cuidemos de los hermanos m\u00e1s pobres y desvalidos; que fomentemos las vocaciones a la vida consagrada y al sacerdocio ministerial; que apoyemos decididamente nuestras escuelas y universidades cat\u00f3licas, y las iniciativas en medios de comunicaci\u00f3n con las nuevas tecnolog\u00edas; y que dediquemos tiempo y recursos suficientes a formar y consolidar toda la riqueza y pluralidad de los movimientos laicales, y de las comunidades parroquiales; son el presente y el futuro de nuestra Iglesia.<\/p>\n<p>Hermanos y hermanas: el Santo Padre me ha pedido que les salude y que, en su nombre, los bendiga: a ustedes, aqu\u00ed presentes, a las autoridades p\u00fablicas, y a todos los fieles de esta hermosa tierra; tambi\u00e9n me ha pedido que los aliente a orar con intensidad y a participar, seg\u00fan sus posibilidades, en la misma misi\u00f3n de una Iglesia de puertas abiertas, pobre y misericordiosa.<\/p>\n<p>\u00daltimas palabras, y no por ello menos reconoc\u00edas y agradecidas, para las autoridades civiles: la Iglesia cat\u00f3lica, sin buscar privilegios ni prebendas que no le corresponden, quiere hacer realidad lo que el Concilio Vaticano, en <em>Gaudium et Spes (n. 76),<\/em> nos urgi\u00f3 y que han venido repitiendo nuestros Papas desde entonces. Estamos al servicio de los ciudadanos, y de la dignidad y promoci\u00f3n de las personas, promoviendo una sana colaboraci\u00f3n e independencia con el poder pol\u00edtico. Juntos buscamos el bien integral de las personas, el bien com\u00fan de la sociedad, la paz y el progreso en esta noble naci\u00f3n. Con una opci\u00f3n preferencial por los m\u00e1s pobres y desvalidos.<\/p>\n<p>Por fin, hoy celebramos el Tercer D\u00eda Mundial de los Abuelos y los Ancianos, que este a\u00f1o tiene por lema \u201c<em>De generaci\u00f3n en generaci\u00f3n su misericordia<\/em>\u201d. Recemos por ellos y pidamos la gracia de poder aprovechar el tesoro de su experiencia y sabidur\u00eda para construir con ellos una Iglesia y una sociedad mejores y m\u00e1s misericordiosas. Lo hacemos extendi\u00e9ndoles, especialmente a los que rezan con nosotros siguiendo esta Eucarist\u00eda a trav\u00e9s de la televisi\u00f3n, el abrazo que intercambiamos en esta celebraci\u00f3n, ese mismo abrazo respecto al cual Rainer Mar\u00eda Rilke se preguntaba: \u201c<em>Nos tocamos. \/ \u00bfCon qu\u00e9? \/ Con el batir de las alas. \/ Con las distancias mismas nos tocamos<\/em>\u201d. Un abrazo humilde que intuye que s\u00f3lo podemos acercarnos, sin pretender apoderarnos del otro ni siquiera acceder a su plenitud, pero a ese otro, que reconozco como hermano, pedimos compartir la misma alegr\u00eda del encuentro con el Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Por favor, recen por m\u00ed. Ustedes estar\u00e1n siempre presentes en la Eucarist\u00eda que celebrar\u00e9 cada d\u00eda, y en las que, si Dios quiere, celebrar\u00e9 en las diversas di\u00f3cesis, parroquias y comunidades que tendr\u00e9 el privilegio de visitar. Que el Esp\u00edritu Santo, que un d\u00eda m\u00e1s convertir\u00e1 el pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, nos asista con su gracia, con sus dones y sus carismas. Am\u00e9n.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-89373\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/WhatsApp-Image-2023-07-23-at-5.53.31-PM-1-300x169.jpeg\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" srcset=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/WhatsApp-Image-2023-07-23-at-5.53.31-PM-1-300x169.jpeg 300w, https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/WhatsApp-Image-2023-07-23-at-5.53.31-PM-1-1024x576.jpeg 1024w, https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/WhatsApp-Image-2023-07-23-at-5.53.31-PM-1-768x432.jpeg 768w, https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/WhatsApp-Image-2023-07-23-at-5.53.31-PM-1-1536x864.jpeg 1536w, https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/WhatsApp-Image-2023-07-23-at-5.53.31-PM-1-150x84.jpeg 150w, 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