{"id":6920,"date":"2017-04-03T08:00:37","date_gmt":"2017-04-03T12:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920"},"modified":"2026-05-11T16:37:24","modified_gmt":"2026-05-11T16:37:24","slug":"evangelio-del-dia-03-abril-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920","title":{"rendered":"Evangelio del D\u00eda 03 Abril 2017"},"content":{"rendered":"<h2>Lectura del libro de Daniel 13,1-9.15-17.19-30.33-6<\/h2>\n<p>Viv\u00eda en Babilonia un hombre llamado Joaqu\u00edn, casado Susana, hija de Quelc\u00edas, mujer bell\u00edsima y religiosa.<!--more--><\/p>\n<p>Sus padres eran honrados y hab\u00edan educado a su hija seg\u00fan la ley de Mois\u00e9s. Joaqu\u00edn era muy rico, ten\u00eda un parque junto a su casa, y como era el m\u00e1s estimado de todos, los jud\u00edos sol\u00edan reunirse all\u00ed. Aquel a\u00f1o hab\u00edan sido nombrados jueces dos viejos, escogidos entre el pueblo, de aquellos de quienes dijo el Se\u00f1or: \u00abEn Babilonia la maldad ha brotado de los viejos jueces que pasaban por gu\u00edas del pueblo.\u00bb Estos sol\u00edan venir a casa de Joaqu\u00edn, y los que ten\u00edan pleitos que resolver acud\u00edan a ellos. Cuando todo el mundo se hab\u00eda retirado ya, a mediod\u00eda, Susana entraba a pasear por el parque de su marido. Los dos viejos la ve\u00edan a diario, cuando sal\u00eda a pasear en el parque y se enamoraron de ella. \u00abDesviaron su coraz\u00f3n y bajaron los ojos, para no mirar el cielo y acordarse de su justo juicio.\u00bb Un d\u00eda, mientras acechaban ellos el momento oportuno, sali\u00f3 ella como de ordinario, sola con dos criadas, y tuvo ganas de ba\u00f1arse en el parque porque hac\u00eda mucho calor y no hab\u00eda all\u00ed nadie, excepto los dos viejos escondidos y acech\u00e1ndola.<\/p>\n<p>Susana dijo a las criadas: \u00abTr\u00e1iganme el perfume y las cremas y cierren la puerta mientras me ba\u00f1o.\u00bb En cuanto salieron las criadas los dos viejos se levantaron, corrieron hacia ella, y le dijeron: \u00abLas puertas del jard\u00edn est\u00e1n cerradas y nadie nos ve y nosotros estamos enamorados de ti; consiente, y acu\u00e9state con nosotros. Si no, daremos testimonio contra ti diciendo que estaba contigo un joven y que por eso hab\u00edas despachado a tus criadas.\u00bb<\/p>\n<p>Susana lanzo un gemido y dijo: \u00abNo tengo salida por ning\u00fan lado: Si hago eso ser\u00e1 muerte para m\u00ed; si no lo hago, no escapar\u00e9 de sus manos. Pero prefiero no hacerlo y caer en sus manos, que pecar delante de Dios.\u00bb<\/p>\n<p>Susana llam\u00f3 a gritos y los viejos por su parte se pusieron tambi\u00e9n a gritar. Y uno de ellos fue corriendo y abri\u00f3 la puerta del parque. Al o\u00edr los gritos en el parque, la servidumbre vino corriendo por la puerta lateral, a ver qu\u00e9 ocurr\u00eda, y cuando los viejos contaron su historia, los criados quedaron abochornados, porque Susana nunca hab\u00eda dado que hablar.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, cuando la gente vino a casa de Joaqu\u00edn, su marido, vinieron tambi\u00e9n los dos viejos, llenos de rencor criminal contra Susana y dispuestos a hacerla matar.<\/p>\n<p>En presencia del pueblo dijeron: \u00abVayan a buscar a Susana, hija de Quelc\u00edas, mujer de Joaqu\u00edn.\u00bb<\/p>\n<p>Mandaron a buscarla, y ella compareci\u00f3 acompa\u00f1ada de sus padres, de sus hijos y de todos sus parientes. Todos los suyos lloraban, y tambi\u00e9n todos los que la ve\u00edan. Los dos ancianos, levant\u00e1ndose en medio del pueblo, pusieron sus manos sobre su cabeza. Ella, llorando, levant\u00f3 los ojos al cielo, porque su coraz\u00f3n confiaba en \u00e9l Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Los viejos dijeron: \u00abMientras nosotros nos pase\u00e1bamos solos por el jard\u00edn, entr\u00f3 \u00e9sta con dos criadas. Cerr\u00f3 las puertas y luego despach\u00f3 a las criadas. Entonces se acerc\u00f3 a ella un joven que estaba escondido y se acost\u00f3 con ella. Nosotros, que est\u00e1bamos en un rinc\u00f3n del jard\u00edn, al ver esta iniquidad, fuimos corriendo donde ellos. Los sorprendimos juntos, pero a \u00e9l no pudimos atraparle porque era m\u00e1s fuerte que nosotros, y abriendo la puerta se escap\u00f3. Pero a \u00e9sta la agarramos y le preguntamos qui\u00e9n era aquel joven. No quiso dec\u00edrnoslo. De todo esto nosotros somos testigos.\u00bb La asamblea les crey\u00f3 como viejos y jueces del pueblo que eran. Y la condenaron a muerte.<\/p>\n<p>Entonces Susana grit\u00f3 fuertemente: \u00abOh Dios eterno, que conoces los secretos, que todo lo conoces antes que suceda, t\u00fa sabes que \u00e9stos han levantado contra m\u00ed falso testimonio. Y ahora voy a morir, sin haber hecho nada de lo que su maldad ha tramado contra m\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p>El Se\u00f1or escuch\u00f3 su voz y, cuando era llevada a la muerte, suscit\u00f3 el santo esp\u00edritu de un jovencito llamado Daniel, que se puso a gritar: \u00ab\u00a1Yo estoy limpio de la sangre de esta mujer!\u00bb<\/p>\n<p>Todo el pueblo se volvi\u00f3 hacia \u00e9l y dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 significa eso que has dicho?\u00bb<\/p>\n<p>\u00c9l, de pie en medio de ellos, respondi\u00f3: \u00ab\u00bfTan necios son, hijos de Israel, para condenar sin investigaci\u00f3n y sin evidencia a una hija de Israel? \u00a1Vuelvan al tribunal, porque es falso el testimonio que \u00e9stos han levantado contra ella!\u00bb<\/p>\n<p>Todo el pueblo se apresur\u00f3 a volver all\u00e1, y los viejos dijeron a Daniel: \u00abVen a sentarte en medio de nosotros y dinos lo que piensas, ya que Dios te ha dado la dignidad de la ancianidad.\u00bb Daniel les dijo entonces: \u00abSep\u00e1renlos lejos el uno del otro, y yo les interrogar\u00e9.\u00bb<\/p>\n<p>Una vez separados, Daniel llam\u00f3 a uno de ellos y le dijo: \u00abEnvejecido en la iniquidad, ahora han llegado al colmo los delitos de tu vida pasada, dictador de sentencias injustas, que condenabas a los inocentes y absolv\u00edas a los culpables, siendo as\u00ed que el Se\u00f1or dice: \u201cNo matar\u00e1s al inocente y al justo.\u201d Con que, si la viste, dinos bajo qu\u00e9 \u00e1rbol los viste juntos.\u00bb<\/p>\n<p>Respondi\u00f3 \u00e9l: \u00abBajo una acacia.\u00bb \u00abEn verdad \u2013dijo Daniel\u2013 contra tu propia cabeza has mentido, pues ya el \u00e1ngel de Dios ha recibido de \u00e9l la sentencia y viene a partirte por el medio.\u00bb<\/p>\n<p>Retirado \u00e9ste, mand\u00f3 traer al otro y le dijo: \u00ab \u00a1Raza de Cana\u00e1n, que no de Jud\u00e1; la hermosura te ha descarriado y el deseo ha pervertido tu coraz\u00f3n! As\u00ed trataban a las hijas de Israel, y ellas, por miedo, se entregaban a ustedes. Pero una hija de Jud\u00e1 no ha podido soportar su iniquidad. Ahora pues, dime:<\/p>\n<p>\u00bfBajo qu\u00e9 \u00e1rbol los sorprendiste juntos?\u00bb<\/p>\n<p>\u00c9l respondi\u00f3: \u00abBajo una encina.\u00bb \u00abEn verdad \u2013dijo Daniel\u2013 t\u00fa tambi\u00e9n has mentido contra tu propia cabeza: ya est\u00e1 el \u00e1ngel del Se\u00f1or esperando, espada en mano, para partirte por el medio, a fin de acabar con ustedes.\u00bb<\/p>\n<p>Entonces la asamblea entera clam\u00f3 a grandes voces, bendiciendo a Dios que salva a los que esperan en \u00e9l.<\/p>\n<p>Luego se levantaron contra los dos viejos, a quienes, por su propia boca, hab\u00eda convencido Daniel de falso testimonio y, para cumplir la ley de Mois\u00e9s, les aplicaron la misma pena que ellos hab\u00edan querido infligir a su pr\u00f3jimo: les dieron muerte, y aquel d\u00eda se salv\u00f3 una sangre inocente.<\/p>\n<p><strong>Palabra de Dios.<\/strong><\/p>\n<h2>Salmo Responsorial: 22<\/h2>\n<p><strong>R \u201cAunque camine por ca\u00f1adas oscuras, nada temo, porque t\u00fa vas conmigo\u201d<\/strong><\/p>\n<p>El Se\u00f1or es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. <strong>R\/.<\/strong><\/p>\n<p>Me gu\u00eda por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por ca\u00f1adas oscuras, nada temo, porque t\u00fa vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. <strong>R\/.<\/strong><\/p>\n<p>Preparas una mesa ante m\u00ed, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa. <strong>R\/.<\/strong><\/p>\n<p>Tu bondad y tu misericordia me acompa\u00f1an todos los d\u00edas de mi vida, y habitar\u00e9 en la casa del Se\u00f1or por a\u00f1os sin t\u00e9rmino. <strong>R\/.<\/strong><\/p>\n<h2>Lectura del Santo Evangelio seg\u00fan San Juan 8,12-20<\/h2>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas se retir\u00f3 al monte de los Olivos. Al amanecer se present\u00f3 de nuevo en el templo, y todo el pueblo acud\u00eda a \u00e9l, y, sent\u00e1ndose, les ense\u00f1aba. Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, coloc\u00e1ndola en medio, le dijeron: \u00abMaestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Mois\u00e9s nos manda apedrear a las ad\u00falteras; t\u00fa, \u00bfqu\u00e9 dices?\u00bb Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jes\u00fas, inclin\u00e1ndose, escrib\u00eda con el dedo en el suelo.<\/p>\n<p>Como insist\u00edan en preguntarle, se incorpor\u00f3 y les dijo: \u00abEl que est\u00e9 sin pecado, que le tire la primera piedra.\u00bb E inclin\u00e1ndose otra vez, sigui\u00f3 escribiendo. Ellos, al o\u00edrlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los m\u00e1s viejos. Y qued\u00f3 solo Jes\u00fas, con la mujer, en medio, que segu\u00eda all\u00ed delante.<\/p>\n<p>Jes\u00fas se incorpor\u00f3 y le pregunt\u00f3: \u00abMujer, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n tus acusadores?, \u00bfninguno te ha condenado?\u00bb Ella contest\u00f3: \u00abNinguno, Se\u00f1or.\u00bb Jes\u00fas dijo: \u00abTampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques m\u00e1s\u00bb. <strong>Palabra del Se\u00f1or.<\/strong><\/p>\n<h2>Meditaci\u00f3n<\/h2>\n<p>En el Evangelio de hoy, vamos a meditar sobre el encuentro de Jes\u00fas con la mujer que iba a ser lapidada. Por su predicaci\u00f3n y por su manera de actuar, Jes\u00fas incomodaba a las autoridades religiosas. Por esto, las autoridades procuraban todos los medios posibles para acusarlo y eliminarlo. Le traen delante a una mujer sorprendida en flagrante adulterio. Bajo la apariencia de fidelidad a la ley, usan a la mujer para esgrimir argumentos en contra de Jes\u00fas. Hoy tambi\u00e9n, bajo la apariencia de fidelidad a las leyes de la iglesia, muchas personas son marginadas: divorciados, enfermos de Sida, prostitutas, madres solteras, homosexuales, etc.<\/p>\n<p>Llegan los escribas y los fariseos, trayendo consigo a una mujer sorprendida en flagrante adulterio. La ponen en medio. Seg\u00fan la ley, esta persona deber\u00eda ser apedreada. Ellos preguntan \u201c\u00bfT\u00fa qu\u00e9 dices?\u201d Era una encerrona. Si Jes\u00fas hubiese dicho: \u201c\u00a1Aplicar la ley!\u201d, ellos hubiesen pensado y dicho: \u201c\u00a1No es tan bueno como parece, porque manda matar a la pobre mujer!\u201d Si hubiese dicho: \u201cNo la maten\u201d, hubiesen dicho \u201c\u00a1No es tan bueno como parece, porque ni siquiera observa la ley!\u201d Bajo la apariencia de fidelidad a Dios, ellos manipulan la ley y usan a la persona de la mujer para poder acusar a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Jes\u00fas escribe en la tierra. Parec\u00eda un callej\u00f3n sin salida. Pero Jes\u00fas no se espanta ni se deja llevar por los nervios. Por el contrario. Calmadamente, como quien es due\u00f1o de la situaci\u00f3n, se inclina y comienza a escribir en la tierra con el dedo. Los nervios se adue\u00f1an de sus adversarios. E insisten para que Jes\u00fas les diga qu\u00e9 piensa. Entonces Jes\u00fas se levanta y dice: \u201c\u00a1Aquel de ustedes que est\u00e9 sin pecado, que le arroje la primera piedra!\u201d E inclin\u00e1ndose volvi\u00f3 a escribir en la tierra.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no discute la ley. Pero cambia el punto del juicio. En vez de permitir que ellos coloquen la luz de la ley por encima de la mujer para condenarla, les pide que se examinen a la luz de lo que la ley les exige a ellos. La acci\u00f3n simb\u00f3lica de escribir en la tierra lo aclara todo. La palabra de la Ley de Dios tiene consistencia. El perd\u00f3n de Dios elimina el pecado identificado y denunciado por la ley.<\/p>\n<p>El gesto y la respuesta de Jes\u00fas derriban a los adversarios. Los fariseos y los escribas se retiran avergonzados, uno despu\u00e9s del otro, comenzando por los m\u00e1s ancianos. Se pone de manifiesto la misericordia de Dios y la compasi\u00f3n de Jes\u00fas que mira a la profundidad del coraz\u00f3n recogiendo en \u00e9l la sinceridad y la honestidad de la persona. Dejemos atr\u00e1s la hipocres\u00eda farisaica y rechazando el pecado acojamos con cari\u00f1o al pecador. Soltemos nuestras piedras y alegr\u00e9monos por tener un Padre tan misericordioso. Ayudemos al que quiere salir de su situaci\u00f3n de pecado.<\/p>\n<div class=\"pcrstb-wrap\"><table width=\"447\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"392\"><strong>4<\/strong><\/td>\n<td width=\"55\"><strong>Feria<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro de Daniel 13,1-9.15-17.19-30.33-6 Viv\u00eda en Babilonia un hombre llamado Joaqu\u00edn, casado Susana, hija&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6885,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-6920","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-dia"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.6 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Evangelio del D\u00eda 03 Abril 2017 - Arquidiocesisd<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Evangelio del D\u00eda 03 Abril 2017 - Arquidiocesisd\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Lectura del libro de Daniel 13,1-9.15-17.19-30.33-6 Viv\u00eda en Babilonia un hombre llamado Joaqu\u00edn, casado Susana, hija&hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Arquidiocesisd\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2017-04-03T12:00:37+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-05-11T16:37:24+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"admin\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"admin\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"10 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/?p=6920#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/?p=6920\"},\"author\":{\"name\":\"admin\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/acac590651d3de21656a4b943130d5ee\"},\"headline\":\"Evangelio del D\u00eda 03 Abril 2017\",\"datePublished\":\"2017-04-03T12:00:37+00:00\",\"dateModified\":\"2026-05-11T16:37:24+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/?p=6920\"},\"wordCount\":1994,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/?p=6920#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"articleSection\":[\"Evangelio del D\u00eda\"],\"inLanguage\":\"en-US\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/?p=6920#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/?p=6920\",\"url\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/?p=6920\",\"name\":\"Evangelio del D\u00eda 03 Abril 2017 - Arquidiocesisd\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/?p=6920#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/?p=6920#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2017-04-03T12:00:37+00:00\",\"dateModified\":\"2026-05-11T16:37:24+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/acac590651d3de21656a4b943130d5ee\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/?p=6920#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-US\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/?p=6920\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-US\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/?p=6920#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/?p=6920#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Evangelio del D\u00eda 03 Abril 2017\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/\",\"name\":\"Arquidiocesisd\",\"description\":\"\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"en-US\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/acac590651d3de21656a4b943130d5ee\",\"name\":\"admin\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-US\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/e41c51a7a3cbcbb8413d22f5fc8054755a54c01eec995e1c0751dd2d063f9462?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/e41c51a7a3cbcbb8413d22f5fc8054755a54c01eec995e1c0751dd2d063f9462?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/e41c51a7a3cbcbb8413d22f5fc8054755a54c01eec995e1c0751dd2d063f9462?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"admin\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/arquidiocesisd.org\\\/?author=1\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Evangelio del D\u00eda 03 Abril 2017 - Arquidiocesisd","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920","og_locale":"en_US","og_type":"article","og_title":"Evangelio del D\u00eda 03 Abril 2017 - Arquidiocesisd","og_description":"Lectura del libro de Daniel 13,1-9.15-17.19-30.33-6 Viv\u00eda en Babilonia un hombre llamado Joaqu\u00edn, casado Susana, hija&hellip;","og_url":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920","og_site_name":"Arquidiocesisd","article_published_time":"2017-04-03T12:00:37+00:00","article_modified_time":"2026-05-11T16:37:24+00:00","author":"admin","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Written by":"admin","Est. reading time":"10 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920"},"author":{"name":"admin","@id":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/#\/schema\/person\/acac590651d3de21656a4b943130d5ee"},"headline":"Evangelio del D\u00eda 03 Abril 2017","datePublished":"2017-04-03T12:00:37+00:00","dateModified":"2026-05-11T16:37:24+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920"},"wordCount":1994,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","articleSection":["Evangelio del D\u00eda"],"inLanguage":"en-US","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920","url":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920","name":"Evangelio del D\u00eda 03 Abril 2017 - Arquidiocesisd","isPartOf":{"@id":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2017-04-03T12:00:37+00:00","dateModified":"2026-05-11T16:37:24+00:00","author":{"@id":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/#\/schema\/person\/acac590651d3de21656a4b943130d5ee"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920#breadcrumb"},"inLanguage":"en-US","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-US","@id":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=6920#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Evangelio del D\u00eda 03 Abril 2017"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/#website","url":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/","name":"Arquidiocesisd","description":"","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"en-US"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/#\/schema\/person\/acac590651d3de21656a4b943130d5ee","name":"admin","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-US","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/e41c51a7a3cbcbb8413d22f5fc8054755a54c01eec995e1c0751dd2d063f9462?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/e41c51a7a3cbcbb8413d22f5fc8054755a54c01eec995e1c0751dd2d063f9462?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/e41c51a7a3cbcbb8413d22f5fc8054755a54c01eec995e1c0751dd2d063f9462?s=96&d=mm&r=g","caption":"admin"},"sameAs":["https:\/\/arquidiocesisd.org"],"url":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?author=1"}]}},"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6920","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6920"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6920\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6920"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6920"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6920"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}