{"id":7096,"date":"2017-06-04T06:00:32","date_gmt":"2017-06-04T10:00:32","guid":{"rendered":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/?p=7096"},"modified":"2026-05-11T16:37:25","modified_gmt":"2026-05-11T16:37:25","slug":"evangelio-del-dia-04-junio-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/2017\/06\/evangelio-del-dia-04-junio-2017\/","title":{"rendered":"Evangelio del D\u00eda 04 Junio 2017"},"content":{"rendered":"<h2>Lectura del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles 2,1-11<\/h2>\n<p>Al llegar el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, reson\u00f3 en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repart\u00edan, pos\u00e1ndose encima de cada uno.<!--more--><\/p>\n<p>Se llenaron todos de Esp\u00edritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Esp\u00edritu le suger\u00eda. Se encontraban entonces en Jerusal\u00e9n jud\u00edos devotos de todas las naciones de la tierra. Al o\u00edr el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los o\u00eda hablar en su propio idioma.<\/p>\n<p>Enormemente sorprendidos, preguntaban: \u00ab\u00bfNo son galileos todos esos que est\u00e1n hablando? Entonces, \u00bfc\u00f3mo es que cada uno los o\u00edmos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos y elamitas, otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia o en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene; algunos somos forasteros de Roma, otros jud\u00edos o pros\u00e9litos; tambi\u00e9n hay cretenses y \u00e1rabes; y cada uno los o\u00edmos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua.\u00bb <strong>Palabra de Dios.<\/strong><\/p>\n<h2>Salmo Responsorial 103,1ab.24ac.29bc-30.31.34 R\/. Env\u00eda tu Esp\u00edritu, Se\u00f1or, y repuebla la faz de la tierra<\/h2>\n<p>Bendice, alma m\u00eda, al Se\u00f1or: \u00a1Dios m\u00edo, qu\u00e9 grande eres! Cu\u00e1ntas son tus obras, Se\u00f1or; la tierra est\u00e1 llena de tus criaturas. <strong>R\/.<\/strong><\/p>\n<p>Les retiras el aliento, y expiran y vuelven a ser polvo; env\u00edas tu aliento, y los creas, y repueblas la faz de la tierra. <strong>R\/.<\/strong><\/p>\n<p>Gloria a Dios para siempre, goce el Se\u00f1or con sus obras. Que le sea agradable mi poema, y yo me alegrar\u00e9 con el Se\u00f1or. <strong>R\/.<\/strong><\/p>\n<h2><\/h2>\n<h2>Lectura de la primera carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Corintios 12,3b-7.12-13<\/h2>\n<p>Hermanos: Nadie puede decir: \u00abJes\u00fas es Se\u00f1or\u00bb, si no es bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Hay diversidad de dones, pero un mismo Esp\u00edritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Se\u00f1or; y hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos.<!--more--><\/p>\n<p>En cada uno se manifiesta el Esp\u00edritu para el bien com\u00fan. Porque lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, as\u00ed es tambi\u00e9n Cristo. Todos nosotros, jud\u00edos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Esp\u00edritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Esp\u00edritu. <strong>Palabra de Dios.<\/strong><\/p>\n<h2>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Juan 20,19-23<\/h2>\n<p>Al anochecer de aquel d\u00eda, el d\u00eda primero de la semana, estaban los disc\u00edpulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los jud\u00edos. Y en esto entr\u00f3 Jes\u00fas, se puso en medio y les dijo: \u00abPaz a ustedes.\u00bb<\/p>\n<p>Y, diciendo esto, les ense\u00f1\u00f3 las manos y el costado. Y los disc\u00edpulos se llenaron de alegr\u00eda al ver al Se\u00f1or. Jes\u00fas repiti\u00f3: \u00abPaz a ustedes. Como el Padre me ha enviado, as\u00ed tambi\u00e9n los env\u00edo yo.\u00bb<\/p>\n<p>Y, dicho esto, exhal\u00f3 su aliento sobre ellos y les dijo: \u00abReciban el Esp\u00edritu Santo; a quienes les perdonen los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengan, les quedan retenidos.\u00bb <strong>Palabra del Se\u00f1or.<\/strong><\/p>\n<h2>Meditaci\u00f3n<\/h2>\n<p>Llega el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, que junto con Pascua y Tabern\u00e1culos eran las tres grandes fiestas de los jud\u00edos durante el a\u00f1o. Con la celebraci\u00f3n de la fiesta agr\u00edcola de los \u00c1zimos (llamada tambi\u00e9n fiesta solemne o fiesta de las semanas) terminaba despu\u00e9s de siete semanas la recolecci\u00f3n de los cereales y era tan importante que exig\u00eda de todo var\u00f3n asistir a ella.<\/p>\n<p>La ciudad de Jerusal\u00e9n se convert\u00eda en este d\u00eda quincuag\u00e9simo (eso es lo que significa Pentecost\u00e9s) punto de encuentro de gran cantidad de jud\u00edos peregrinos y otros visitantes que acud\u00edan en masa, ocasi\u00f3n en que las familias se reun\u00edan para preparar grandes comidas celebrando el final de la cosecha.<\/p>\n<p>En contraste con el bullicio de la fiesta, los disc\u00edpulos estaban asustados, escondidos a puerta cerrada, temerosos de que los vieran. Como en los momentos m\u00e1s trascendentales de los evangelios Mar\u00eda, morada por excelencia del Esp\u00edritu Santo estaba con ellos, anim\u00e1ndoles.<\/p>\n<p>Han escuchado de algunos sobre la resurrecci\u00f3n de Cristo, pero no est\u00e1n seguros cuando, \u00a1de repente aparece el Se\u00f1or entre ellos! dando palabras de paz y mostrando los signos de sus heridas en manos y costado, entonces ellos se llenan de alegr\u00eda manifiesta cuando vieron al Se\u00f1or y \u00e9l les infundi\u00f3 el Esp\u00edritu Santo, otorg\u00e1ndoles el poder de perdonar o retener los pecados. Y he aqu\u00ed que aquel grupo de disc\u00edpulos, poco antes avergonzados y angustiados por el temor, ahora est\u00e1n llenos de valent\u00eda apost\u00f3lica. Saltan de alegr\u00eda desde que reciben el Don inefable del fuego del amor de Jesucristo resucitado.<\/p>\n<p>Ya no son los mismos, los pusil\u00e1nimes seguidores descorren los cerrojos sin temor a exponerse, abren las puertas de par en par experimentando un gozo incomparablemente mayor al de las fiestas de la ciudad y se transforman en ap\u00f3stoles intr\u00e9pidos que pregonan sin reservas a voz en cuello y a pleno pulm\u00f3n, que Cristo ha resucitado y que Dios les ha otorgado poder de perdonar los pecados.<\/p>\n<p>Desde aquel entonces, a partir de ese primer Pentecost\u00e9s fundacional de la Iglesia, su presencia nos abre todos los cerrojos, tambi\u00e9n los del coraz\u00f3n, llen\u00e1ndonos de alegr\u00eda y transform\u00e1ndonos tambi\u00e9n a nosotros con id\u00e9ntica unci\u00f3n que nos hace testigos y part\u00edcipes de la promesa del Padre: tener a Cristo en medio de nosotros siendo el eje vital, centro de cuantos somos y hacemos.<\/p>\n<p>Vivifiquemos nuestra fe manifestando ese ardor y liberados del miedo, experimentemos el mismo gozo de los ap\u00f3stoles renovando mediante los sacramentos el impulso del Esp\u00edritu en nuestra misi\u00f3n en la Iglesia, porque como nos recuerda el Papa Francisco<em>: \u201cCon su venida entre nosotros, Jes\u00fas es cercano, nos ha tocado y, a trav\u00e9s de los sacramentos, tambi\u00e9n hoy nos toca<\/em>\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles 2,1-11 Al llegar el d\u00eda de Pentecost\u00e9s,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6727,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-7096","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-dia"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7096"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7096\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arquidiocesisd.org\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}