Lectura del libro del Génesis 17, 3-9
En aquellos días, Abrán cayó de bruces y Dios le dijo: “Mira este es mi pacto contigo: serás padre de muchedumbre de pueblos.
En aquellos días, Abrán cayó de bruces y Dios le dijo: “Mira este es mi pacto contigo: serás padre de muchedumbre de pueblos.
En aquellos días, el rey Nabucodonosor dijo: «¿Es cierto, Sidrac, Misac y Abdénago, que no respetan a mis dioses ni adoran la estatua de oro que he erigido?
En aquellos días, desde el monte Hor se encaminaron los hebreos hacia el mar Rojo, rodeando el territorio de Edom.
Vivía en Babilonia un hombre llamado Joaquín, casado Susana, hija de Quelcías, mujer bellísima y religiosa.
Así dice el Señor: «Yo mismo abriré sus sepulcros, y los haré salir de sus sepulcros, pueblo mío, y los traeré a la tierra de Israel. Y, cuando abra sus sepulcros y los saque de sus sepulcros, pueblo mío, sabrán que soy el Señor:
El Señor me instruyó y comprendí, me explicó lo que hacían, yo como cordero manso, llevado al matadero;
Se dijeron los impíos, razonando equivocadamente: «Acechemos al justo, que nos resulta fastidioso: se opone a nuestro modo de actuar, nos reprocha las faltas contra la ley y nos reprende contra la educación recibida;
En aquellos días, el Señor dijo a Moisés: – «Anda, baja del monte, que se ha pervertido tu pueblo, el que tú sacaste de Egipto.
Así dice el Señor: «En tiempo de gracia te he respondido, en día de la salvación te he auxiliado; te he defendido y constituido alianza del pueblo, para restaurar el país, para repartir heredades desoladas, para decir a los cautivos: “Salgan “, a los que están en tinieblas: “Vengan a la luz.”
En aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo el Señor. De debajo del umbral del templo corría agua hacia el este – el templo miraba a levante -. El agua iba bajando por el lado derecho del templo, al mediodía del altar.