Lectura del Santo Evangelio según san Mateo 12, 46-50
En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre
y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él. Uno se lo
avisó: Oye, tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo.”
Pero él contestó al que le avisaba: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis
Plan de Pastoral – Julio 2018
57
hermanos?” Y, señalando con la mano a los discípulos, dijo: Éstos son mi
madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése
es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.” Palabra del Señor.
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo 12, 38-42
En aquel tiempo, algunos de los escribas y fariseos dijeron a Jesús:
Maestro, queremos ver un signo tuyo.”
Lectura del santo evangelio según san Marcos 6,30-34
En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le
contaron todo lo que habían hecho y enseñado. El les dijo: «Vengan ustedes
solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.»
Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni
para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los
vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron
corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús
vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin
pastor; y se puso a enseñarles con calma. Palabra del Señor.
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo 12, 14-21
En aquel tiempo, los fariseos, al salir, planearon el modo de acabar con
Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos le siguieron. Él los
curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran.
Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías: “Miren a mi siervo, mi elegido,
mi amado, mi predilecto. Sobre él he puesto mi espíritu para que anuncie el
derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, no voceará por las calles.
La caña cascada no la quebrará, el pabilo vacilante no lo apagará, hasta
implantar el derecho; en su nombre esperarán las naciones”. Palabra del
Señor.
Lectura del Santo Evangelio según Mateo 12, 1-8
Un sábado de aquéllos, Jesús atravesaba un sembrado; los discípulos,
que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas. Los
fariseos, al verlo, le dijeron: “Mira, tus discípulos están haciendo una cosa
que no está permitida en sábado”.
Les replicó: “¿No han leído lo que hizo David cuando él y sus hombres
sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes
presentados, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros,
sino sólo a los sacerdotes. ¿Y no han leído en la ley que los sacerdotes
pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa? Pues les digo que
aquí hay uno que es más que el templo. Si comprendieran lo que significa
“quiero misericordia y no sacrificio”, no condenarían a los que no tienen
culpa. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado”. Palabra del Señor.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo 11, 28-30
En aquel tiempo, Jesús exclamó: “Vengan a mí todos los que están
cansados y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan
de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán su descanso.
Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera”. Palabra del Señor.
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo 11, 25-27
En aquel tiempo, Jesús exclamó: “Te doy gracias, Padre, Señor de cielo
y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se
las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor.
Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre,
y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera
revelar”. Palabra del Señor.
Lectura del santo evangelio según San Mateo 12, 46-50
En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él. Uno se lo avisó:
—«Oye, tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo».
Pero él contestó al que le avisaba:
—«¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?».
Y, señalando con la mano a los discípulos, dijo:
—«Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre». Palabra del Señor.
Lectura del santo evangelio según San Marcos 6,7-13
En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos.
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 10, 24-33
En aquel tiempo dijo Jesús a sus apóstoles: “Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo.