Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los Romanos 1,16-25
Hermanos: Yo no me avergüenzo del Evangelio; es fuerza de salvaciónn de Dios para todo el que cree, primero para el judío, pero también para el griego. Porque en él se revela la justicia salvadora de Dios para los que creen, en virtud de su fe, como dice la Escritura: «El justo vivirá por su fe.»