Evangelio del Día 02 de Enero 2017

Lectura de la Primera carta de san Juan 2, 22-28

Queridos hermanos: ¿Quién es el mentiroso, sino aquel que niega que Jesús es Cristo? Ese es el anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo el que niega al Hijo tampoco posee al Padre. Quien confiesa al Hijo, posee también al Padre.

En cuanto a ustedes, lo que han oído desde el principio permanezca en ustedes. Si permanece en ustedes lo que han oído desde el principio, también ustedes permanecerán en el Hijo y en el Padre y esta es la promesa que Él mismo les hizo: la vida eterna.

Les he escrito esto, respecto a los que tratan de engañarlos. Y en cuanto a ustedes la unción que de Él han recibido, permanece en ustedes y no necesitan que nadie les enseñe. Pero como su unción les enseña acerca de las cosas-y es verdadera y no mentirosa-, según les enseñó, permanezcan en él. Y ahora, hijos míos, permanezcan en el para que, cuando se manifieste, tengamos plena confianza y no quedemos avergonzados lejos por Él en el día de su venida. Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 97

Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.

Canten al Señor un cantico nuevo, porque ha hecho maravillas. Su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. R

El señor da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia: Se acordó de su misericordia y su fidelidad a favor de la casa de Israel. R

Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Aclama al Señor, tierra entera, griten, vitoreen, toquen. R/.

Lectura del Santo Evangelio según San Juan 1, 19-28

Éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan a que le preguntaran: «¿Tú quién eres?» Él confesó sin reservas: «Yo no soy el Mesías.» Le preguntaron:

«¿Entonces, ¿qué? ¿Eres tú Elías?» Él dijo: «No lo soy.» «¿Eres tú el Profeta?» Respondió: «No.»

Y le dijeron: «¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?»  Él contestó: «Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanen el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías.»

Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: «Entonces, ¿por qué bautizas si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?»

Juan les respondió: «Yo bautizo con agua; en medio de ustedes hay uno que no conocen, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia.»

Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando. Palabra del Señor